Dimecres, 28/3/2018
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Auto de procesamiento de Doña Caperucita Roja

Pel seu interès, publiquem uns fragments de la interlocutòria 20/2019 dictada pel Magistrat del Suprem Pau Llar Ena  

AUTO DE PROCESAMIENTO DE DOÑA CAPERUCITA ROJA

[…] En el presente auto se dirimen los hechos acaecidos en las inmediaciones del bosque y de la cabaña-residencia de la señora abuela de doña Caperucita Roja, hechos de cuyo resultado se concluye una suerte de engaño y grave agresión física que concurre sobre la víctima, don Lobo Feroz. A mayor abundamiento, atendiendo a los informes GC 34bis y PN45/2019 aportados por la fiscalía, se presume en la agresora, doña Caperucita Roja, actitud violenta y voluntad de infligir no solamente daños físicos sobre la víctima, don Lobo Feroz, sinó además provocarsele un grave daño psicológico de pánico que tuviera o tuviese un efecto duradero... Actúa violentamente quien lo hace de manera violenta, lo que no presenta un contenido típico plenamente coincidente con actuar con violencia.

[…] Debe tenerse por menos relevante la circunstancia de no tener debidamente acreditada lesión física ninguna sobre el cuerpo de don Lobo Feroz. En el ánimo de la encausada, doña Caperucita Roja, existía de manera premeditada la total determinación de causar el mayor daño posible al propietario y guardián del bosque por cuyos dominios se adentró sin autorización debida pudiéndose apreciar, además, un posible delito de desobediencia. Con dicho agravante pues, la simple presencia de la encausada en los dominios de don Lobo Feroz, con actitud provocadora y desafiante (todos los atestados coinciden en señalar que profería cánticos infantiles mientras caminaba y traía consigo una cesta con comida, a modo de cebo o provocación para con don Lobo Feroz) ya contiene una carga de violencia potencial de una tal magnitud y solidez, que el hecho de que no llegara a materializarse de manera efectiva sobre el físico de don Lobo Feroz no es óbice para considerar que “ad posteriorem” se pudiere o pudiese materializar la agresión de manera más certera y cruel, con efectos aún más devastadores, si cabe, de la misma manera que un francotirador pudiera disparar a la cabeza de un enemigo que tuviera en su punto de mira en el momento preciso… los hechos que se han relatado como acaecidos (...), reflejan todas las exigencias que se han identificado para un actuar violento y aún para la violencia.

[…] El día de autos, deambulaba doña Caperucita Roja, por los senderos y veredas del bosque, ataviada con disfrazamiento de tela encarnada, a modo de cobertura de su testa. En efecto, por el hecho de pasear por los territorios boscosos o silvestres, ataviada con una visible caperuza roja (color de pasión, de lujuria y de sangre), se actuó con premeditación, alentando y provocando con tal actitud los naturales instintos defensivos del agredido y su labor sagrada de protección de la soberanía de su territorio, sin duda alguna para ocultar su identidad, manifiesta premeditación y conducta de mala fe.

[…] Finalmente, ya dentro de la cabaña-morada su señora abuela, queda acreditado que doña Caperucita Roja sometió a un duro interrogatorio con violencia gratuita a don Lobo Feroz, mermado ya de fuerzas y postrado en la cama donde otrora durmiera (o durmiese) la abuela de la encausada. En efecto, para conseguir la piedad de la cruel agresora, don Lobo Feroz transmutose y disfrazose en la persona de su señora abuela, sin conseguir aminorar la violencia ejercida sobre él no solamente ya por doña Caperucita Roja, sinó tambén por una turba de bosqueroles y cazadores, pertrechados a tal efecto que pusieron cerco a la morada donde se desencadenaron los hechos. En modo alguno puede entenderse que el cerco tuviera un contenido exclusivamente intimidatorio, pues si la intimidación supone una lesión de la capacidad de decisión del sujeto pasivo, los hechos aquí expuestos determinaron el efecto inherente a la violencia, esto es, una real restricción de la capacidad de actuación como consecuencia del uso de la fuerza, tal y como ocurriría en un supuesto de toma de rehenes mediante disparos al aire.

[…]EL INSTRUCTOR ACUERDA:
Declarar procesada a doña Caperucita Roja. Se mantiene la medida cautelar de prisión provisional, comunicada y sin fianza. Solicítese hojas histórico-penales de la procesada. Notifíquese personalmente el presente auto a la procesada con instrucción de los recursos que contra el mismo cabe interponer.

Así por este auto, lo acuerdo, mando y firmo, de lo que como letrada de la Administración de Justicia DOY FE.

 

Llibertat per Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Cuixart, Jordi Sánchez, Jordi Turull, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Raül Romeva i Josep Rull. Que puguin tornar de l'exili Toni Comín, Meritxell Sarret, Clara Ponsatí, Lluís Puig, Marta Rovira, Anna Gabriel.

1 Comentaris

pepsolev

Pep Solé Vilanova

L'Espelt

28 de març 2018.08:45h

Respondre

Jaume, diria, però només diria, que el jutge Llarena t’ha copiat el teu article, a manera de compte, per fer una interlocutòria practicament calcada.
Vigila que actualment t’ho plagien tot.... Llegir més
Llibertat per Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Cuixart, Jordi Sánchez, Jordi Turull, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Raül Romeva i Josep Rull. Que puguin tornar de l’exili Toni Comín, Meritxell Sarret, Clara Ponsatí, Lluís Puig, Marta Rovira, Anna Gabriel.

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